Una de las habilidades más importantes en micropigmentación no es la técnica con la máquina — es la teoría del color aplicada al tono de piel. Elegir mal el pigmento puede producir cejas que se ven verdes, moradas o anaranjadas al sanar. Esta guía te enseña a elegir correctamente.
Entender los fototipos de Fitzpatrick
La escala de Fitzpatrick clasifica los tonos de piel del I (muy clara) al VI (muy oscura). Este es tu punto de partida para cualquier decisión de pigmento en micropigmentación.
- Fototipo I-II: piel muy clara, casi sin melanina. Los pigmentos cálidos (taupes, rubios) funcionan muy bien.
- Fototipo III: piel clara a media. Mayor versatilidad, pero cuidado con los tonos fríos que pueden verse grisáceos.
- Fototipo IV: piel media a morena. Los tonos cafés cálidos son los más seguros. Evitar bases demasiado frías.
- Fototipo V-VI: piel oscura. El pigmento se ve más apagado, necesitas saturación alta. Los tonos oscuros con base café-negra son los más confiables.
La base del pigmento y por qué importa
Los pigmentos tienen tres bases principales:
- Base cálida (naranja/rojo): se desvanece hacia tonos dorados o anaranjados. Ideal en fototipos I-III con cabello rubio a castaño.
- Base fría (gris/azul): se desvanece hacia gris o violeta. Solo recomendado en fototipos V-VI con cabello muy oscuro o negro.
- Base neutra: más versátil, se desvanece de forma más predecible. La elección más segura para fototipos III-IV.
¿Cómo testear antes de aplicar?
Siempre haz una prueba de color en la muñeca del cliente y déjala secar 2-3 minutos. El color húmedo es más oscuro que el color seco. El color seco es más parecido a cómo quedará al sanar.
Errores comunes al elegir por tono de piel
- Usar un pigmento frío en piel media (resultado: cejas grisáceas)
- Usar un pigmento muy suave en piel oscura (resultado: color invisible)
- No corregir el subtono de la piel (amarillo, rosado, oliva) al mezclar